La seguridad aérea es de interés público y afecta a toda la sociedad (Javier Aguado del Moral)


In times of universal deceit, telling the truth becomes a revolutionary act (George Orwell)


Cuando el sabio señala la luna, el necio se queda mirando el dedo (Confucio)

lunes, 14 de febrero de 2011

LOS PAPELES DE JAVIER AGUADO: IBERIA VUELA ILEGALMENTE


Continuamos con la publicación de los papeles de Javier “Eliot Ness” Aguado del Moral. Nos preguntamos si estos documentos los hubiera dado a conocer Julian Assange en el portal Wikileaks o algún diario con cientos de miles de lectores las consecuencias serían las mismas para los irresponsables que permitieron, permiten y, si nadie lo evita, permitirán conductas ilegales que ponen en riesgo la vida de millones de personas.

La documentación que sacamos a la luz en este artículo es motivo más que suficiente para que desde el Ministerio del Interior (es decir, Guardia Civil o Policía Nacional) lleven a cabo una investigación a fondo para que la justicia depure las responsabilidades civiles y penales que se deriven de la conducta negligente con la que han actuado, desde mucho tiempo, y actúan la Dirección General de Aviación Civil, AENA y las compañías aéreas inspeccionadas en la vigilancia de la seguridad aérea y el cumplimiento de la reglamentación de obligado cumplimiento recogida en la legislación española.

El documento que publicamos hoy es la gota que colmó el vaso de la indignación de Javier y que motivó su escrito de denuncia al Presidente del Gobierno en el año 2002, José María Aznar. Este documento, que Javier Aguado envió al entonces Ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, fue el detonante para que el Inspector del Estado volviera a hacer inspecciones. No obstante, la compañía denunciada continuó ejerciendo su actividad tal cual. En él se denuncia que la renovación del Certificado de Operador Aéreo (A.O.C.) a la compañía Iberia, que requiere una inspección anual previa en profundidad de toda su actividad, se formalizó sin realizar las llamadas “Inspecciones en Base” y sin que las mismas reuniesen los requisitos que exigía la nueva normativa JAR- OPS que entró en vigor ese año.

Concretamente, en el informe dirigido al entonces Ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, con fecha de registro de entrada en el Ministerio de Fomento 21 de agosto de 2002, se denuncia que la compañía Iberia no facilitó a sus pilotos el entrenamiento en equipamiento de emergencia y seguridad de conformidad con el artículo 7.1.7.2. del Reglamento de Circulación Aérea y de conformidad con el Real Decreto 220/2001 y el JAR-OPS 1.965, por lo que incumple con la citada normativa.

En el informe, Javier Aguado, expone, como hecho para sustentar la denuncia, la queja recibida por parte de dos comandantes de Iberia, uno de la flota de MD-80 y otro de la flota de A-320, a los que la Dirección de Iberia obligó a firmar un documento en el que declaraban haber realizado su entrenamiento de Seguridad y Salvamento de acuerdo con el JAR-OPS 1965, Apéndices 1 (a) (3) y (b) (2), cuando en realidad no fue así.

Además el comandante de la flota de A-320 informó que “algún directivo” de Iberia llegó a amenazarlo con ejercer represalias contra él por su negativa a firmar el documento de conformidad con su entrenamiento, cuando él manifestó que, a su entender, no se ajustaba a la normativa vigente.

¿Quién era ese directivo de Iberia? ¿Cumplía órdenes precisas de más arriba? Porque dudamos que esa forma de actuar fuera iniciativa propia del mando intermedio.

El escrito de Javier Aguado concluye con la contundencia de quien tiene el férreo convencimiento de hacer lo correcto, cumplir y hacer cumplir la Ley, y la confianza en el gobierno de la nación, representado en este caso por el Ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos.

Dado el evidente grado de incumplimiento de la normativa aplicable en materia de entrenamientos en equipamiento de emergencia y de seguridad por parte de la compañía de transporte Iberia, y teniendo en cuenta que la Dirección General de Aviación Civil concedió a la compañía citada el pasado mes de junio el Certificado de Operador (Air Operator Certificate, A.O.C.) de acuerdo con las reglas JAR-OPS 1 sin que previamente al mismo se llevase a cabo la obligatoria supervisión por parte de los Inspectores del Estado del cumplimiento de dichas normas, además de otros aspectos relacionados con la seguridad de las operaciones de vuelo y mantenimiento de sus aeronaves, este Inspector del Estado considera que es urgente e imprescindible que por parte de la Dirección General de Aviación Civil se ordene a sus Inspectores de Operaciones (no a los Expertos Técnicos de Operaciones de Vuelo que tienen una relación contractual con Iberia, como se hace en otros supuestos, por su posible falta de imparcialidad) la supervisión, al menos, de toda la instrucción que reciben los pilotos y tripulantes de cabina de pasajeros de la compañía Iberia, así como de todo su departamento de instrucción, incluidos sus métodos y medios de entrenamiento, cursos, etc., sin perjuicio de que se depuren las posibles responsabilidades en que hayan podido incurrir sus directivos.

¿No sería esto motivo más que suficiente para que la compañía Iberia dejara de ejercer su actividad hasta que no cumpliera con la legislación? ¿Cuántas veces Iberia no ha cumplido la legislación vigente? Porque nadie se cree que ésta fuera la primera y nosotros podemos asegurar que no fue la última. ¡Qué menos que la compañía aérea bandera de España, Iberia, que transporta millones de pasajeros cada año por todo el mundo, supiera lo que tenía que hacer y cumpliera de manera ejemplar la ley! Pero no lo hacía porque se lo consentían. Y el máximo responsable fue el entonces Ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, y como tal el primero que debió entrar en algún módulo de alguna cárcel de alta seguridad, por si intentaba escaparse.

Ya sabemos, en un mercado competitivo en el que la reducción de costes es el único evangelio, la seguridad, que es lo que más cuesta, es el segundo sacrificio que se ofrece en los altares a los dioses del capitalismo. El primero fueron los trabajadores, por si alguien lo pregunta.


¿Dejaremos que sigan riéndose de todos los ciudadanos españoles?

lunes, 7 de febrero de 2011

¡SR PRESIDENTE, EN ESPAÑA NO SE HACEN INSPECCIONES DE VUELO!


Así comienza el primer artículo de la serie La denuncia de Javier Aguado al Congreso de los Diputados contra la Dirección General de Aviación Civil (enlaces al
artículo 1, artículo 2 y artículo 3):

La historia es larga y su comienzo se remonta muchos años atrás. La historia de Javier Aguado, Inspector del Estado de Vuelo, de operaciones de tráfico aéreo y de tripulaciones, luchador incansable contra la corrupción que impregna cada letra en la Dirección General de Aviación Civil del Ministerio de Fomento. Javier Aguado del Moral, persona ejemplar, en el trabajo y fuera de él. Esta frase: "LA SEGURIDAD AÉREA ES DE INTERÉS PÚBLICO Y AFECTA A TODA LA SOCIEDAD", sintetiza su compromiso. Considera su trabajo una misión. Y así es, porque de su buen hacer dependen las vidas de personas.

Ésta es la carta, que data del 2 de abril de 1985, en la que se informa del
nombramiento de Javier Aguado del Moral como Inspector del Estado, con efecto a partir de 15 de abril del mismo año.



Éste es el carné de inspector en el que se establece lo siguiente:

Los inspectores del Estado en las Compañías Españolas de Tráfico y Servicios Aéreos, cuyo cometido sea realizar “Inspecciones de Vuelo de Operaciones de Tráfico Aéreo y de Tripulaciones” tendrán libre acceso a las aeronaves, instalaciones, dependencias y servicios de las Compañías Aéreas Españolas. En el ejercicio de las funciones de inspección, podrán viajar en sus aviones sin contrato de transporte, formando parte de la tripulación no de vuelo, bien en la cabina o con el pasaje, según sea la naturaleza de la inspección.

En los desplazamientos que hayan de realizar para el cumplimiento de su cometido, podrán utilizar todos los vuelos y servicios de las Compañías sin necesidad de aviso previo cuando así sea necesario, no condicionándose su viaje a la posibilidad de que haya margen de peso o a ninguna otra condición.

El presente documento será suficiente para acreditar la personalidad de los inspectores en tales desplazamientos, debiendo ser atendidos y auxiliados en su misión por todo el personal de las Compañías y el de los Aeropuertos y Servicios de Aviación Civil.


Por lo tanto se trata de un documento que acredita una identidad, en este caso la de D. Javier Aguado como Inspector del Estado. No es una credencial, ni un pase, ni una licencia, y por lo tanto no es limitado en el tiempo, y tampoco lo es a una acción concreta. Este carné es el salvoconducto que permite a un inspector del estado llevar a cabo su función libremente y sin restricciones.

Agosto del año 2002, en pleno verano y con medio país de vacaciones, es el momento en el que Javier “Eliot Ness” Aguado del Moral, Inspector del Estado de Vuelo, de operaciones de tráfico aéreo y de tripulaciones, decide dirigirse al Presidente del Gobierno, José María Aznar, para denunciar la situación de la inspección aeronáutica en España.

La gota que colmó el vaso de la indignación de Javier fue que ese año se renovó el Certificado de Operador Aéreo (AOC), que cada año para cada empresa requiere una previa inspección en profundidad de toda su actividad, a todas (menos a una) las compañías de transporte aéreo sin que se hubiesen realizado las llamadas “Inspecciones en Base” y sin que las mismas reuniesen los requisitos que exigía la nueva normativa JAR- OPS que entró en vigor ese año.

En el
informe que le remite denuncia lo siguiente, y copiamos textualmente:

1 Que desde hace bastante más de diez años la DGAC no ha realizado inspecciones de las operaciones de vuelo de ninguna compañía de transporte aéreo.

2 Que, por un lado, dicha inspección del Estado de las operaciones de vuelo fue delegada irregularmente por la DGAC en los propios pilotos de aquéllas (en referencia a las compañías aéreas), a algunos de los cuales se les concedió la condición de “Inspectores Delegados”.

3 Que, por otro lado, el Ministerio de fomento, a través de un contrato de colaboración con una empresa –actualmente SENASA y anteriormente otra-, viene utilizando desde hace muchos años los servicios de pilotos de la compañía IBERIA como Inspectores del Estado “de Operaciones de Vuelo” ejerciendo éstos aquellas funciones públicas que son propias del personal de la Administración del Estado que las tiene atribuidas, mientras dichos pilotos siguen manteniendo una relación contractual con IBERIA, de la cual reciben un sueldo, y con SENASA, con lo que no se puede garantizar la necesaria objetividad, imparcialidad e independencia en sus inspecciones a dichas empresas, además de que pudieran utilizar inapropiadamente información de otras compañías de transporte aéreo y sus tripulantes que obra en la DGAC en beneficio de IBERIA y en perjuicio de aquéllas, lo que situaría a esta última en una posición predominante y de privilegio frente a las demás.

4 Que en la actualidad, la DGAC dispone de tres Inspectores del Estado solamente para realizar inspecciones “de vuelo, de operaciones de tráfico aéreo y de tripulaciones” de las numerosas compañías de transporte aéreo españolas, de sus vuelos, de sus tripulaciones y de la formación que los pilotos reciben en aquéllas y en las diversas escuelas de vuelo.

5 Que en la DGAC presuntamente se realizan actos que pudieran definirse como tráfico de influencias, trato de favor a diversas empresas de transporte aéreo y distintos pilotos, incumplimiento de la normativa legal que afecta a las actuaciones de la DGAC, a las compañías de transporte aéreo, a sus tripulaciones, a las escuelas de formación de pilotos, obstrucción –cuando no impedimento- al ejercicio de las funciones de los escasos Inspectores del Estado.

6 Que la DGAC, presuntamente, utiliza en ocasiones de manera fraudulenta a los así llamados Expertos Técnicos de Operaciones en Vuelo para con sus informes contrarrestar los que pudieran hacer los Inspectores del Estado, todo ello con el fin de favorecer arbitrariamente a algunas empresas de transporte aéreo, especialmente a IBERIA, y a algunos pilotos. El Jefe del Servicio de Operaciones en Vuelo da el “visto bueno” posteriormente a los informes que realizan los Expertos Técnicos mencionados con el propósito de darles un carácter vinculante para la DGAC.


Javier termina su escrito con la siguiente petición:

Por todo lo anterior, así como porque al no realizarse inspecciones de vuelo por parte de la DGAC pudiera estarse comprometiendo la seguridad de la navegación aérea, solicito a V.E. encarecidamente que tome las medidas y de las órdenes que considere oportunas a fin de corregir la situación que en este escrito denuncio convencido de que es mi obligación en el ejercicio de mi función y de que actúo conforme a mi conciencia y en mi derecho a la libertad de información, siempre en defensa del interés y de la seguridad de los ciudadanos, en especial de los usuarios del transporte aéreo.

A los pocos días su inmediato superior, Victoriano Jiménez Ramírez, Jefe de Servicio de Operaciones en Vuelo, le comunica verbalmente a Javier Aguado que tiene carta blanca para realizar inspecciones: las que quiera, donde quiera y a las compañías que quiera y que él mismo se planifique el trabajo.

Al mismo tiempo envía también a inspeccionar a los Expertos Técnicos de Operaciones en Vuelo de SENASA.

Así, Javier "Eliot Ness" Aguado del Moral, Inspector del Estado de Vuelo, de operaciones de tráfico aéreo y de tripulaciones, volvió a realizar inspecciones, muy a pesar de sus jefes que, como veremos, hicieron lo imposible por impedirlo, y más después de lo que descubrió.

lunes, 31 de enero de 2011

IBERIA ¿Y LA SEGURIDAD QUÉ?


Iniciamos una serie de artículos sobre uno de los mayores escándalos de corrupción de la Aviación Civil española y en el que están involucrados la que hasta hace unos días era la compañía aérea española de bandera, Iberia, y la DGAC (Dirección General de Aviación Civil).

En este primero comentaremos el artículo que Justo Peral Cabrera, jefe de la sección sindical del SEPLA en Iberia, publicó en el suplemento dominical de El País, Negocios, el pasado 12 de diciembre de 2010, titulado
Nuevo modelo de operación para Iberia.


Destacamos las siguientes frases:

Es obvio que el tamaño sí va a importar.” Dando a entender que sólo las compañías más grandes tendrán garantizado su futuro y viabilidad. Permítanos, señor Cabrero, que no estemos de acuerdo. Sólo las mejores son las que tienen garantizado su futuro y viabilidad. Existen muchas compañías que no son grandes en tamaño pero que son gigantes por ser las mejores. Un ejemplo es la compañía Apple, que sólo tiene un 5% del mercado en su sector. Y lo que vale para las empresas tecnológicas vale para las empresas de aviación comercial. A ver si usted se cree que por tener la mayor flota o la mayor cuota de mercado van a ser los mejores. Las flotas envejecen y hay que renovarlas y las cuotas de mercado se pierden.


La fusión permitirá que España tenga una empresa líder en transporte aéreo …” Señor Cabrera, la realidad es que España ha vendido su compañía aérea de bandera al Reino Unido. Esta fusión permitirá que British Airways sobreviva unos años más. ¿Dónde va a pagar la compañía sus impuestos? En Europa, ¿verdad? El despiece de Iberia, iniciado y programado por el gobierno de Aznar, ha culminado bajo el mandato de Zapatero. Aunque es justo reconocer que poco podía hacer el actual presidente español.

A diferencia de lo ocurrido en Francia o en Alemania, nuestra administración nos condena a ser un país low cost…” Parcialmente de acuerdo; nuestro gobierno no, nuestros diecisiete gobiernos autonómicos sí. ¿Qué es una comunidad autónoma y su presidente sin sus aeropuertitos y su compañía aérea de bajo coste subvencionada que lo haga “rentable”?

Iberia será la primera empresa de red capaz de competir en igualdad de condiciones con Easyjet y Ryanair en defensa de su posición en el aeropuerto de Barajas.” Pues si liga el futuro de la nueva compañía, International Airlines Group (IAG), a Barajas, mal asunto. Madrid-Barajas, el aeropuerto más inseguro del mundo, será en todo caso la tumba de la compañía. Se lo garantizamos. Y cuando habla de igualdad de condiciones, ¿quiere decir con ello que la nueva compañía recibirá subvenciones para usar este aeródromo?

… la ventaja de que el actual convenio colectivo de pilotos de Iberia permite trabajar más días al año y más horas cada día que las tripulaciones de estas empresas, que trabajan con la normativa laboral del Reino Unido que es más restrictiva que el propio convenio de Iberia.” Sí señor, con esto nos quedamos tranquilos del todo. En consecuencia descansarán menos y estarán en peores condiciones de pilotar los aviones. Esperamos que no haya que lamentarlo. Y con su lamentable comentario, prepárense, porque los chinos, trabajan aún más días al año y más horas al día.


Mayor utilización de los aviones al trabajar con los nuevos procesos.” Consecuencia obvia de lo anterior.

Señor Cabrera, no hace usted ni una sola referencia a la seguridad, que es, para su conocimiento, la primera y principal premisa en el transporte aéreo; mucho más que la eficiencia y el bajo coste. ¿Acaso da la seguridad por supuesto?, como que después de la noche viene el día, ¿acaso no le importa nada o sencillamente no cabe en su esquema? La seguridad tiene un coste; un coste alto pero necesario e irrenunciable y la impresión que tenemos después de leer varias veces su artículo es que han renunciado a la seguridad.

Que Iberia renunció a la seguridad hace tiempo, lo sabemos. Que el SEPLA en Iberia haya renunciado a la seguridad es un hecho lamentable y que tendrá consecuencias.