La seguridad aérea es de interés público y afecta a toda la sociedad (Javier Aguado del Moral)


In times of universal deceit, telling the truth becomes a revolutionary act (George Orwell)


Cuando el sabio señala la luna, el necio se queda mirando el dedo (Confucio)

martes, 10 de agosto de 2010

¡¡¡ATERRIZA, POR MIS …. !!!

Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas, día 13 de agosto de 2010, 17:35 hora local.

Condiciones meteorológicas: 37ºC, viento del sur-suroeste, dirección variable entre 190º y 220º, intensidad 7 nudos, con rachas de 18 nudos.

Condiciones de visibilidad: Buenas.

Configuración de operación: Configuración norte. Los responsables del Aeropuerto de Madrid-Barajas, de AENA, han impuesto, en contra del criterio de los controladores que en ese momento se encuentran en los centros de control, esta configuración por razones ambientales y la potestad que le confiere el artículo 2 punto a de la Ley 9/2010, de 14 de abril, que literalmente dice:

2. Corresponde en exclusiva al proveedor civil de servicios de tránsito aéreo la organización, planificación, dirección, gestión, supervisión y control de la prestación de dichos servicios.

A tal efecto, dicho proveedor civil de servicios queda facultado para adoptar las medidas que en cada caso resulten necesarias y, entre otras, las siguientes:

a) Determinar la configuración operativa conforme a la demanda de tráfico y a los condicionantes técnicos y meteorológicos concurrentes.

Un vuelo procedente del Aeropuerto de La Coruña, que no identificamos por cuestiones de seguridad, se aproxima al Aeropuerto de Madrid-Barajas y recibe indicaciones para la aproximación a la pista 33L. Control le comunica al piloto al mando las condiciones meteorológicas y de visibilidad. Al inicio de la aproximación el piloto informa a control que la medición de viento le da una componente de cola de unos 8 nudos y solicita el cambio a configuración sur, para poder efectuar un aterrizaje seguro. Control, siguiendo indicaciones precisas del proveedor civil de servicios, AENA, le informa que debe aterrizar, esperar a que el viento amaine o desviarse a otro aeropuerto.


En el vuelo, Don José Blanco López, Ministro de Fomento, regresa de sus vacaciones, forzado por el anuncio de la huelga de los controladores para el día 31 de agosto, día clave en la operación retorno de las vacaciones veraniegas, después de que AENA, unilateralmente, diera por rotas las negociaciones con el colectivo de controladores por el convenio laboral. Blanco ha decidido coger el timón y relegar a AENA a un segundo plano, consciente de que la opinión pública, al principio favorable, se está volviendo en su contra por la incapacidad negociadora del presidente de AENA, Juan Ignacio “Pato Donald” Lema Devesa.


EL piloto informa a la tripulación y al pasaje de la situación. Como un resorte, Blanco se levanta del asiento y se dirige a la cabina y le pregunta al piloto qué pasa. El piloto le repite la información que hace segundos dio al pasaje pero Blanco no se conforma y le pide más explicaciones al piloto. Entonces el piloto le cuenta todo y es cuando el Ministro de Fomento le dice que se deje de historias y que haga como el resto de aviones: aterrizar por la pista 33L inmediatamente, ¡¡¡Aterriza, por mis …!!! Fueron sus palabras. ¿No fue una invocación similar la que realizó el anterior presidente de Polonia, Lech Kaczynski, ante el piloto Arkadiusz Protasiuk, minutos antes del accidente de Smolensk el pasado 10 de abril?
Así hace el piloto, informa a control, que le da autorización para tomar tierra como inicialmente estaba previsto.

El resto de la historia podría ser que el avión aterriza sin mayores problemas. El piloto se siente mal. En su interior sabe que ha realizado un aterrizaje inseguro, como le enseñaron, y que por miedo a ser despedido, ha puesto en riesgo la vida de decenas de miles de personas. El controlador también, como si hubiera despertado de un sueño hipnótico, este piloto le ha hecho ver la temeridad con la que AENA decide la configuración operativa.

Pero el final puede ser otro. El riesgo de aterrizar por la pista 33L, y más con viento de cola, es conocido por todos.

La probabilidad de que suceda un accidente en un aeropuerto es muy pequeña. Debido a la operación insegura implantada, en Barajas esta probabilidad es mayor, aún así sigue siendo pequeña. Además, en Barajas se dan circunstancias que agravarían las consecuencias de un accidente, por ejemplo una salida de pista, una desplome después de un aterrizaje frustrado, sea o no de emergencia, etc. Que la probabilidad sea pequeña no debe confundir e inducir a pensar que entonces no ocurrirá nunca. Para evaluar la gravedad de la situación no hay que razonar numéricamente en términos de probabilidad sino de esperanza matemática. Por ejemplo, si la probabilidad de que toque la lotería de Navidad es uno entre ochenta y cinco mil, es casi imposible que nos toque; sin embargo el día del sorteo vemos en televisión cómo muchos son agraciados con muchos miles de Euros. Otro ejemplo: Si la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico grave es de 1 por cada millón de desplazamientos, el día de la operación retorno de las vacaciones de agosto en el que se prevén unos diez millones de viajes, habrá unos diez accidentes graves; éste es el valor de la esperanza matemática, el número que se espera de accidentes. Aunque la probabilidad sea pequeña y pensemos que no nos tocará, habrá diez accidentes graves.

Si la probabilidad de un accidente aéreo en Barajas es de 1 por cada millón de vuelos, a una media de unos mil vuelos diarios cada 2,7 años habrá un accidente, y lo que es seguro es que las consecuencias serán catastróficas. El ejemplo: el vuelo JK5022 el día 20 de agosto de 2008. Si hubiera despegado, por ejemplo, de Lanzarote, donde no se obliga a despegar con viento de cola, todo habría quedado en un susto. Si la pista 36L tuviera su RPZ, y no hubiera en su lugar un barranco y un arroyo, el avión se habría posado y detenido sobre la planicie.


Sin embargo nadie hace nada y son pocos los que se han atrevido a denunciarlo; entre ellos el Inspector Estado de Vuelo, de operaciones de tráfico aéreo y de tripulaciones, Javier Aguado del Moral, y que se enfrenta al enésimo expediente disciplinario por cumplir con su deber, lo que otros, por miedo, no hacen.

viernes, 6 de agosto de 2010

DESCONTROL AÉREO

Por su interés publicamos artículo de opinión de la web de pensamiento político Interpolítica sobre el descontrol que reina en los aeropuertos españoles y el conflicto AENA-controladores, consecuencia de la nueva legislación. Agradecemos al autor, el concejal del PSOE en el ayuntamiento de Algete D. José María López, el permiso para su publicación en Las mentiras de Barajas.



DESCONTROL AÉREO

¿Qué hay peor que un técnico metido a político? Un político metido a técnico. Un técnico metido a político suele ser alguien con el convencimiento de que va a solucionar todo. Lamentablemente, como no hay técnicos que sepan de todo y sólo tienen el conocimiento de su área de especialización, no solucionan todo; al contrario, resuelven algo y suelen estropear todo lo demás. Los buenos técnicos suelen ser buenos asesores, y el político deberá rodearse de ellos.

Si el político no se rodea de buenos técnicos como asesores, o se rodea de buenos técnicos como asesores y no los escucha, corre el riesgo de jugar a ser técnico y entonces podemos, y debemos, echarnos a temblar.

Hay una tercera opción. El político que se rodea de malos técnicos y que encima quiere jugar a ser técnico. En este caso la ciudadanía no puede temblar, debe quitarlo.

Sigo hablando de la aviación civil en España. Un sector vital para la economía nacional y que anda muy revuelto. Concretamente de una cuestión que acapara titulares por aquí y por allí: el conflicto que AENA mantiene con los controladores aéreos.

Creo que el ministro Blanco se ha equivocado y se sigue equivocando, porque está rodeado de asesores malos, muy malos, malísimos, como técnicos. Erró con la modificación de la Ley de Navegación Aérea y con la Ley sobre prestación de servicios de tránsito aéreo. Se equivocó nombrando a quién nombró en la Dirección General de Aviación Civil y en AENA. Etcétera, etcétera. Sólo estuvo acertado, en lo que se refiere al sector aéreo, cuando el 6 de mayo de 2009 afirmó que “Barajas no es seguro”.

En otro artículo di mi opinión sobre la reforma de la Ley de Navegación Aérea, en éste hablaré de la Ley sobre prestación de servicios de tránsito aéreo, y que es el origen del descontrol que reina en los aeropuertos españoles. Para hacer un análisis sereno sobre todo lo que está sucediendo y dejar a un lado todas las pasiones hay que volver al origen, al origen del engendro. ¿Recordamos lo que dijeron desde Fomento el día 14 de abril sobre esta ley?

Dijeron que impulsaría una nueva regulación de los servicios de control de navegación aérea para garantizar la seguridad, continuidad, eficacia y sostenibilidad del servicio.

Dijeron que abarataría los costes de navegación aérea en España: en dos años las tasas se rebajarán en un 15%, un ahorro anual de 120 millones de euros que repercutirá directamente en las compañías aéreas y en el coste de los billetes.

Y además no olvidamos que todos los grupos políticos la apoyaron y realizaron aportaciones en el Senado y el Congreso, salvo alguna honrosa excepción en éste último.

De esos polvos estos lodos: la seguridad, continuidad, eficacia y sostenibilidad no están aseguradas. ¿Quiénes pierden? Los usuarios y los trabajadores. ¿Han rebajado el coste de los billetes? No. ¿Los rebajarán? Tampoco. Y repito: La seguridad del transporte aéreo no está asegurada, y son palabras mías.

Y no olvidamos que este engendro fue diseñado por esos asesores malos, muy malos, malísimos, como técnicos, de los que se rodea el ministro Blanco, que lo presentó como la panacea. Me pregunto si no se arrepiente ahora en su interior más profundo. Y que fue aprobado con las aportaciones de todos los grupos políticos del senado y del congreso, salvo honrosa excepción. Es decir, todos son responsables. Y esto va por algunos, a la diestra y a la siniestra de Blanco, que ahora parecen erigirse en caballeros blancos de la ciudadanía. Pero blanco caballero sólo hubo uno y caballero Blanco, afortunadamente, sólo hay uno.

martes, 3 de agosto de 2010

UN CONTROLADOR AÉREO EVITA UNA TRAGEDIA EN MADRID

Reproducimos noticia publicada en Aviación Digital sobre el incidente ocurrido en el Aeropuerto de Madrid-Barajas en la madrugada del viernes 30 de julio, en el que un controlador aéreo de servicio en el TMA de Madrid evitó que un avión realizara la aproximación final sobre Madrid y aterrizara en el Paseo de la Castellana, una vía principal que atraviesa la ciudad de norte a sur.

También recomendamos la lectura del debate sobre la noticia en Aviación Digital.


UN CONTROLADOR EVITA QUE UN AVIÓN DE PASAJEROS ATERRICE EN EL PASEO DE LA CASTELLANA DE MADRID

Esta pasada madrugada un controlador aéreo de servicio en el TMA de Madrid ha evitado que un avión con decenas de pasajeros a bordo efectuara la aproximación final sobre Madrid y aterrizara en el Paseo de la Castellana, un eje que atraviesa de norte a sur la capital de España que transcurre de forma paralela a la pista 33 izquierda a la que el avión estaba autorizado a realizar la aproximación, como se puede apreciar en la imagen ampliable tomada desde un satélite de Madrid.

El controlador, cuya identidad desea mantener en el anonimato, no ha revelado a este medio los datos del vuelo implicado ya que se lo impide el secreto profesional aunque sí lo ha hecho a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). No obstante, sí nos ha relatado las circunstancias en las que este hecho se han producido tras haber sido autorizada la tripulación a realizar una aproximación ILS directa a la única pista de aterrizaje en servicio durante la noche, la 33L.

Según su relato, tras observar en la pantalla radar varios cambios de rumbo no habituales así como una reducción de velocidad inusual en ese punto el controlador se ha percatado de que el avión volaba de forma estable un rumbo paralelo al eje del localizador de la pista asignada y que descendía siguiendo una senda de planeo aparentemente errónea. A 3700 pies (1800 sobre la altitud del aeropuerto de Barajas, 600 metros) ha informado a la tripulación de la situación anómala y le ha instruido para que cancelase inmediatamente la aproximación, ascender a 4000 pies (altitud mínima radar de la zona), incrementar la velocidad a 180 nudos y expedido instrucciones para llevar a cabo de nuevo la aproximación guiando a la aeronave con vectores radar al eje del localizador y autorizándola de nuevo a efectuar la aproximación instrumental ILS a la pista 33L de Barajas, en la que ha aterrizado sin novedad. Según le ha explicado el comandante del vuelo, el sistema de a bordo aparentemente funcionaba bien aunque era evidente que el localizador de la pista estaba desplazado unas tres millas al este de su posición real.

Aunque sucesos de este tipo no suelen ser habituales, el controlador nos comenta que en sus casi treinta años de profesión ha vivido situaciones similares en varias ocasiones con todo tipo de aeronaves, algunas de ellas con importantes personalidades a bordo.


En la foto aérea de Google Earth se observa que efectivamente hay un tramo del Paseo de la Castellana que es casi paralelo a la pista 33L, también la calle Arturo Soria lo es. Aunque las distancias que se obtienen de esta aplicación son de 5,9 y 3,9 millas naúticas respectivamente.

Desde Las mentiras de Barajas, en primer lugar felicitamos al controlador aéreo por evitar lo que habría sido un accidente aéreo muy grave y por hacer público el incidente, que las autoridades aeronáuticas civiles españolas habrían silenciado. En segundo lugar agradecer a Aviación Digital la publicación de la noticia para que el gran público conozca la labor de estos ángeles custodios de la seguridad aérea, y que demuestra la indignidad de la campaña lanzada desde el Ministerio de Fomento y AENA en contra del colectivo de controladores. ¿Habría actuado así un trabajador insuficientemente preparado, con carga de tensión emocional por cuestiones laborales, o simplemente con una carga de trabajo excesiva?


Seguramente sí, porque son unos profesionales excelentes, pero no tentemos la suerte.

Ahora esperamos la comparecencia pública del Ministro de Fomento y los directivos de Aviación Civil y AENA, con declaración y felicitación para el controlador, extensiva a todo el colectivo; porque, señor ministro, esto


y esto,



no son lo mismo. Por cierto, ¿no están las oficinas del Ministerio de Fomento en el Paseo de la Castellana?