domingo, 10 de agosto de 2014
FALLO DE MOTOR EN EL AEROPUERTO ADOLFO SUÁREZ DE MADRID-BARAJAS
El pasado 24 de junio del presente se publicó en Aviación Digital un artículo publicado El fallo de motor en despegue, ese gran desconocido para el ATC, que adjuntamos íntegro y comentamos porque el gran público, aquellos que no son profesionales de la aviación, debe saber que cada vez que un avión despega del Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas las autoridades aeronáuticas españolas de la Dirección General de Aviación Civil y la AESA y el operador aeroportuario AENA están jugando con sus vidas con la misma ligereza que en un casino se juega a la ruleta, y en este caso con la complicidad de las compañías aéreas que son las que elaboran los procedimientos ante fallo de motor.
El fallo de motor en despegue, ese gran desconocido para el ATC
EFP
Madrid, SP, 24 de junio de 2014.- El pasado sábado asistí desde la grada del estadio de Twitter a un interesante y sorprendente debate cuyo terreno de juego fue el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Los contrincantes, pilotos y controladores aéreos. Y el balón, los "Procedimientos de fallo de motor en despegue". El encuentro tuvo como árbitro al Sentido común, que estuvo asistido en todo momento por los jueces de línea, Camaradería y Compañerismo.
He de reconocer, que no esperaba mucho de un encuentro amistoso donde por lo general cada bando se limita a exhibir sus cualidades técnicas y a marear la perdiz ante un público entregado donde lo de menos es marcar goles. Antes bien, desde la primera jugada percibí que íbamos a asistir a una interesante confrontación más propia de un seminario profesional que de un entorno lúdico en Internet.
Y el gran público lo agradeció, porque cuando se habla de seguridad, especialmente en el Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas donde la situación de la seguridad está en cuestión con razones fundadas y de peso, hay que dejar a un lado los corporativismos.
El azar quiso que fuera un piloto de IBERIA quien pusiera el esférico en juego. A la orden del colegiado, su primer "chute" llevó hasta el área contraria a "Los procedimientos de fallo de motor en despegue", que fueron recogidos por un controlador bien situado que a la velocidad del rayo inició una carrera por la banda ávido de conocer más sobre el asunto. Pero de pronto paró el balón.
Aclarar que los procedimientos de fallo de motor en despegue los elaboran las compañías aéreas, es decir son propios de cada una, y los aprueba la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), que depende de la Dirección General de Aviación Civil del Ministerio de Fomento, y que, suponemos, serán conocidos por el operador aeroportuario AENA.
Como me encontraba situado algo lejos del terreno de juego seguí el avance de la jugada a través del monitor gigante del estadio. En él observé que el jugador miraba estupefacto el balón y que negaba con la cabeza. Para mi sorpresa se escuchó su voz en todo el recinto.
Procedimiento fallo motor Iberia
-Un momento, ¿que el procedimiento de fallo de motor despegando por la pista 36R de Barajas obliga a los pilotos a abandonar la salida estandarizada, que es hacia la derecha, y a dar un volantazo a la izquierda? ¿Contra los aviones que despegan de la pista 36L?
En las Mentiras de Barajas publicamos hace años lo siguiente:
RIESGO 8: RIESGO DE IMPACTO DE AERONAVES EN EL ESPACIO AÉREO 2
Los despegues en paralelo de las pistas 36R y 36L constituyen un riesgo en el supuesto de parada de motor de la aeronave.
El procedimiento de fallo de motor de una aeronave que despega por la pista 36L obliga a los pilotos a abandonar la salida estandarizada a girar a la derecha y buscar la ruta del Jarama, para eludir la colisión con los puntos salientes del terreno que constituye la zona norte del aeropuerto, con el riesgo de que invada la trayectoria de la aeronave de la pista 36R.
El procedimiento de fallo de motor de una aeronave que despega por la pista 36R obliga a los pilotos a abandonar la salida estandarizada, y a girar a la izquierda, con el riesgo de impacto contra los aviones que despegan de la pista 36L.
Aunque sean procedimientos que atañen y elaboran las compañías aéreas, los aprueba la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).De hecho el procedimiento de fallo de motor de la compañía Iberia advierte de que las pistas 36R y 36L son dependientes y no permiten salidas simultáneas.
Y esto lo sabíamos porque nos alertaron de ello pilotos de distintas compañías aéreas. Es decir, que los pilotos vuelan siendo conocedores de un riesgo asumido por su compañía aérea y del que es responsable la AESA. ¿Y qué piensa el gran público de ello?
El colegiado no tardó en acercase tarjetero en mano para saber porqué se había detenido el juego. Tras una breve conversación llamó al capitán del equipo contrario y le preguntó si aquello era cierto.
-En efecto, así es -reconoció sin mucho entusiasmo-. Así aparece en la carta del procedimiento publicado por mi compañía. Que yo sepa son específicos de cada una. Las que lo tienen, claro. Y siguen el criterio de franqueamiento de obstáculos según el tipo de flota. Pero se publican sólo en caso de no poder cumplir con el literal que se recoge en la SID.
-El controlador, extrañado, le preguntó: ¿Y esto lo sabe AENA?
-Err... Bueno, desde luego está aprobado por AESA. De no ser así mi compañía no lo publicaría para que los siguiésemos en caso de fallo de motor. Me extraña que no los conozcáis, los tenemos muchas compañías y están autorizados.
Ummmm, esto se pone interesante -pensé-.
-Ya, pero estos procedimientos no se enseñan a los controladores -dijo el controlador visiblemente molesto-.
Ya, pero aun suponiendo que los controladores no conozcan este riesgo (que desde Las mentiras de Barajas numeramos como el octavo), sí conocen otros muchos (recomendamos la lectura o relectura de la Carta de un controlador aéreo sobre la inseguridad en Barajas), y aunque es comprensible que nadie quiera alzar la mano a título individual, sí sería de agradecer que las asociaciones y sindicatos de controladores dijeran algo al respecto.
-Lo suponía. Lo sospechaba -dijo el piloto-. Creo que algún jefe ha dicho que no había que darlo al ATC.
-Ya veo. Le debe parecer más adecuado que un avión que despega de la pista 36R con fallo de motor sorprenda al controlador con un viraje inesperado a la izquierda.
-Además, tenemos que cruzar el QMS de la 36L, claro -puntualizó el piloto-.
-Pero ¿por qué no es hacia la derecha? -dijo el defensa izquierdo, que se había acercado hasta allí algo intrigado-.
-No sé cuál es la razón para no ir por la derecha ¿LETO? No sé. En Instrucción recalcamos que hay que llamar al ATC antes de ir a la izquierda y explicar lo que vamos a hacer.
-Sí, supongo que LETO, sí -asintió dubitativo el controlador-. Y se supone que mantener máximo 4000 pies para pasar por debajo de la salida de la 36L. Si fuera por la derecha habría que pasar sobre LETO a 7000 como mínimo -se dijo pensativo-. Y otra cosa, ¿que tenéis que avisarnos? ¡Como si eso nos sirviera de mucho cuando Barajas nos da tralla!
-Por no hablar de que el controlador de la pista 36L es distinto al de la 36R y que está en otra frecuencia -intervino de nuevo el defensa-.
Como aquello se dilataba en exceso, el míster del equipo de controladores, que también había asistido desde la banda a la conversación entró en el terreno de juego y se acercó hasta el grupo, en ese momento ya bastante numeroso.
-Señores... Está bien conocer su existencia, pero si cada aerolínea maneja procedimientos distintos resulta complicado hacer nuestro trabajo.
Desde Las mentiras de Barajas pensamos así, ¿cómo es posible que estos procedimientos los elaboren las compañías y no sea la AESA la que publique unos procedimientos estandarizados y accesibles a todos?
-¿Es posible que cada compañía tenga sus procedimientos particulares? -inquirió el árbitro-.
Como todos los pilotos presentes pusieron cara de circunstancias -poco les faltó para mirar al cielo y ponerse a silbar-, el colegiado ordenó reanudar el juego. Así lo hizo el controlador con un potente "chute" que hizo volar al esférico hasta la defensa contraria, donde un jugador de la compañía Air Nostrum controló con habilidad el misil. A continuación realizó un regate al mejor estilo "Pelé" y tras una intensa carrera hasta prácticamente el centro de la hectárea lanzó una potente andanada hacia la portería contraria que me recordó a mi admirado Beckenbauer:
-Pues en mi compañía el viraje es hacia la derecha, no hacia la izquierda -dijo con cierta satisfacción en su tono de voz-.
En ese momento un piloto de otra compañía que ahora no recuerdo, dijo:
-Pues en la mía tenemos que ir a la izquierda y por derecho al 8.3 de BRA, después hacer otro viraje a la izquierda hacia BRA a Minimum Acceleration Altitude y limpiamos el avión a 3600 pies. Después continuamos ascenso para la MSA y entramos en esperas en BRA.
De nuevo la jugada quedó interrumpida. Pero esta vez por orden del árbitro al ver que el entrenador del equipo de controladores invadía el terreno de juego.
-¡Un momento, un momento! -estalló el mister- ¿Que entráis en espera sobre el mismísimo aeropuerto? ¿Y los Go Around de las pistas 32L y 32R? ¿Qué pasa con los Go Around? ¡Dios santo! -dijo llevándose las manos a la cabeza visiblemente consternado-.
Hemos de reconocer que esto es supera con creces nuestras expectativas, la variedad de procedimientos y de barbaridades que aprueba la AESA supera con creces la imaginación de los guionistas de películas de catástrofes. Estos chicos de la AESA se equivocaron de profesión.
Aquello ya fue demasiado. Mientras el balón rodaba ya sin control hacia fuera de banda todos los jugadores de uno y otro bando se pararon en seco.
-¿Cómo?
-Entonces, es cierto que no hay uniformidad en los procedimientos de fallo de motor en despegue -dijeron para sí casi a coro reverberando sus voces por todo el estadio-.
-Pues eso parece -dijo otro piloto que se acercó al ver que el juego se paraba de nuevo-. Son específicos de cada compañía. Y confirmo que siguen el criterio de franqueamiento de obstáculos según flotas. No es lo mismo que el fallo de motor lo tenga un "trescua" cargadito camino de Santiago de Chile en un día de calor, que un "tresveinte" del puente aéreo.
En ese momento intervino el colegiado:
-A ver si nos aclaramos, señores -dijo con cierta impaciencia-. Todo eso lo sabe AENA, o no lo sabe AENA.
-Bueno, los controladores nos acabamos de enterar en el partido.
-De acuerdo. Entonces no sirve de nada tener un procedimiento de emergencia que no conoce el ATC si al aplicarlo puede producir una situación aún más grave si se implica a otros aviones...
-Bueno, paciencia -dijo con resignación el míster- esta es otra trampa más que mis chicos tienen que solucionar como puedan. Siempre ha sido así, sería raro que sabiendo quienes llevan el timón de esta nave a la deriva hubiera cambiado.
-Señores -cortó el colegiado dejando a todos con la palabra en la boca-, me temo que no tengo más remedio que suspender el partido hasta que AENA y AESA aclaren la situación.
AIP. Procedimiento estandar de salida de la pista 36R LEMD
De pronto un coro de voces procedente de las gradas manifestó con abucheos su desagrado por la decisión. Y tentado estuvo el señor de negro de sacarle al público la tarjeta amarilla, pero se contuvo.
Resignados ya a que el encuentro finalizara de forma tan abrupta, de camino a los vestuarios los jugadores de ambos equipos comentaban con cierta sorna que sería "divertido" enfrentarse a esa situación utilizando la nueva norma que "la parejita" pretendía imponer por la buenas; esa que pretende que todas las comunicaciones entre pilotos y controladores aéreos españoles se lleven a cabo "EXCLUSIVAMENTE" en inglés. El comentario fue escuchado por el colegiado, que movió la cabeza como si estuviera asistiendo a algo que no podía creer.
Mientras esto sucedía, a varios kilómetros de allí en la habitación de un hotel de poca monta "la parejita" se encontraba en la cama fumando el cigarrillo de después. El televisor, cuyo volumen estaba quitado, mostraba en pantalla a unos jugadores de fútbol caminando cabizbajos hacia los vestuarios y al público gesticulando y tirando todo tipo de cosas al terreno de juego, claramente enfadados.
-¿Cómo va el decreto para obligar a todos esos memos a hablar en inglés? -dijo una de ellas-.
-Los trámites están muy avanzados, querida. Probablemente para septiembre pueda publicarse en el BOE -dijo la otra-.
-¡Estupendo! A ver si se enteran de quién manda en el cotarro este.
-Al final, la carta que me enviaron a mí y al DGAC no va a servir para nada.
-Ya sabes, que lo mejor es no hacer caso a esa pandilla de mindundis privilegiados, vagos e improductivos. Aquí quienes importamos somos nosotras, nadie más.
A continuación se giró lentamente hacia ella, la miró tiernamente a los ojos y sonrió. Tras espachurrar el cigarrillo en el repleto cenicero apagó el televisor con el mando a distancia y mientras exhalaba el humo por la nariz le dio un apasionado beso. Bueno..., lo intentó porque la otra se puso a toser como una loca...
En fin, que tendremos que esperar a que se pueda reanudar el encuentro para conocer cómo termina el asunto. Mientras tanto habrá que aprender alguna oración apropiada que dirigir a San TCAS y a San GPWS que están en los cielos. Ah, y de paso procurar que Murphy siga dopado y no se entere del lío este porque de lo contrario...
¡Vaya tela!
Está claro que la Dirección General de Aviación Civil, la AESA, AENA y las compañías juegan con todos: controladores, pilotos, técnicos de mantenimiento, inspectores del Estado, trabajadores en plataforma, y con el gran público, en su inmensa mayoría desconocedor de la situación de inseguridad en la que opera el Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas.
martes, 29 de julio de 2014
ACCIDENTE AÉREO DE LA COMPAÑIA SWIFTAIR OPERADO POR AIR ALGERIE EN MALI
Un MD-83, propiedad de la compañía aérea española Swiftair, vuelo AH5017 operado por la compañía argelina Air Algerie, procedente de Uagadugú (capital de Burkina Faso) y con destino a Argel, se estrelló el pasado jueves 24 de julio en un área semidesértica, a unos 90 kilómetros al sur de la ciudad de Gao, en la región de Gossi, al norte de Mali. El vuelo despegó de la capital de Burkina Faso a las 1:17 GMT (3:17 hora peninsular) y tenía la hora de llegada prevista a las 5:11 (07.11 hora peninsular). En el accidente fallecieron los seis miembros de la tripulación, todos españoles, y los 110 pasajeros que iban a bordo, entre ellos 51 franceses y 24 nacionales de Burkina Faso.
El avión, que desapareció de los radares y perdió el contacto con las autoridades de aviación civil argelinas cuando sobrevolaba el Sahel de Malí, aún a 500 kilómetros de la frontera con Argelia, fue localizado gracias a un dron de observación francés de la base de Niamey (Níger), tras una intensa búsqueda realizada por equipos de Francia, Argelia, Níger y Malí. De hecho las cajas negras están ya en manos de las autoridades francesas.
Lo último que detectaron los radares fue un imprevisto cambio de rumbo sobre el itinerario previsto, probablemente provocado por algún imprevisto meteorológico. Según esta hipótesis, la aeronave no habría soportado las inclemencias meteorológicas o las perturbaciones causadas debido al conocido como el FIT (Frente Inter Tropical). El Sahel, un paraje seco en el que apenas hay carreteras y en la que, en esta época del año, coincidente con la temporada de lluvias, las temperaturas pueden alcanzar los 45 grados y son continuas las tormentas eléctricas. De hecho esta zona tiene un mayor porcentaje de accidentes aéreos que el resto del planeta por sus pobres infraestructuras y complejidad climática. Desde 2009 a 2013 se han registrado 61 accidentes en el norte de África, con un porcentaje de 13,47 incidentes por cada millón de horas de vuelo, mientras que la media mundial está en solo 2,51 incidentes.
Aunque se trataron de especulaciones tras el atentado de Ucrania, en un primer momento se barajó la hipótesis de que el MD-83 sufriera algún ataque con un misil o una bomba colocada en su interior. Aunque un avión en pleno vuelo y a velocidad de crucero es muy difícil de alcanzar desde tierra con un misil portátil como los que suelen utilizar las guerrillas, con una presencia significativa en la zona. Además las autoridades de Burkina Faso se apresuraron a demostrar que el aeropuerto de su capital cuenta desde hace tiempo con detectores de explosivos y que, por lo tanto, ninguna bomba había podido pasar al interior de la nave. Los restos del avión, totalmente desintegrado, están muy concentrados en el lugar, lo que podría indicar que no hubo una explosión previa en el aire. Además en la zona se percibe un fuerte olor a queroseno, un indicio de que los depósitos de combustible no se fracturaron en el aire antes de chocar contra el suelo y que no ardieron por una eventual explosión en vuelo.
Swiftair, es una pequeña compañía con 30 aviones de medio o bajo tonelaje a su cargo. La mayoría de su flota es carguera y opera regularmente para compañías como Air Europa y Air Algèrie, o para organizaciones como la OTAN. Cuestión aparte, aunque importante, son las condiciones laborales con las que trabajan los empleados de la compañía; hecho denunciado por el SEPLA en el número 166 de 2013 de su revista Mach 82. Bajo el título "Swiftair institucionaliza la precariedad laboral", SEPLA denunció a la aerolínea por aplicar una política de ahorro de costes a costa de precarizar al límite la profesión de piloto.
Los seis miembros de la tripulación.
El avión es un MD-83, fabricado en 1996, y considerado por algunos expertos más frágil que el Boeing 727 a la hora de enfrentarse a las turbulencias que generan los choques de las masas de aire tropical continental, caliente y seco, contra el aire tropical marítimo, fresco y húmedo, que los más veteranos localizan en ese cruce aéreo del desierto. La aeronave había sido objeto de un control por parte de la Dirección General de la Aviación Civil francesa y una inspección más a fondo hace menos de un mes.
Tras el accidente y según la normativa aérea, se llevará a cabo una investigación que debería dirigir el país donde cayó el avión, Malí. Si no tuviera la capacidad suficiente para afrontarla podría delegarla en otra autoridad. Dada la inacción del gobierno español ante esta tragedia, a pesar de tratarse de una compañía española y que los seis tripulantes eran españoles, será el gobierno francés tomará las riendas de la misma.
Se puede consultar la información técnica en la web de la Aviation Safety Network (ASN).
Artículos relacionados
Perdido el contacto con un avión español que operaba con la aerolínea Air Algérie
Perdido un avión que iba a Argel con 119 pasajeros y siete tripulantes españoles a bordo
Hallados en Malí los restos del avión perdido con 116 personas a bordo
Francia confirma que no hay supervivientes del accidente de avión y apunta a la climatología
Francia recupera una caja negra del avión siniestrado en Malí
El tratamiento que ha dado el Gobierno de España al accidente de un avión de una compañía aérea española, si bien operado por Air Algerie, en el que toda la tripulación era española, es cuando menos sorprendente. Ha actuado como mero observador y lo ha tratado con la misma frialdad y lejanía como el accidente de Taiwán, ocurrido el día anterior, con la excepción del llamado gabinete de crisis que, conociendo al presidente del gobierno y su cuadrilla, no habrá pasado de ser un grupo de whatsapp.
Contrasta el dejar pasar los acontecimientos y esperar a ver si el avión aparece del gobierno español con la contundente y efectiva actuación de las autoridades francesas que, desde el primer momento, se implicaron en la búsqueda del avión siniestrado con determinación y medios.
Si lógica es la implicación francesa, por el gran número de pasajeros de esta nacionalidad y su influencia en la zona,, tibia e irresponsable ha sido la implicación española, teniendo en cuenta que la nacionalidad de la compañía propietaria de la aeronave y de toda la tripulación es española.
Recomendamos la lectura de la editorial publicada en Aviación Digital Francia se vuelca, España observa, tras el accidente del DAH5017, y que cada cual saque sus conclusiones.
Y nos fijamos en el hecho que comentamos anteriormente sobre la responsabilidad de la investigación y la pertinente observación que se realiza en Aviación Digital
También está la cuestión de quién realizará la investigación del siniestro. Teóricamente la competencia la tendrían las autoridades de Mali. En segundo lugar debería ser la CIAIAC española, puesto que la aeronave es de esta nacionalidad. Pero todo indica que también será Francia, mediante la BEA, la que lleve el peso de la investigación. De hecho las cajas negras parece ser que ya se estarían enviando a Francia para su apertura y análisis. También es cierto que a bordo de un Falcon del Ejército del Aire con destino a Bamako, habrían viajado 2 miembros de la CIAIAC española, junto con 5 policías y, aunque no totalmente confirmado, 2 personas de la compañía Swiftair, para participar en la investigación sobre el terreno, cuyo acceso a la zona 0, requiere un último trayecto de al menos 6 horas en coche por la sabana.
Este gobierno siempre ha mostrado una falta de sensibilidad y responsabilidad en sus actuaciones y veracidad en sus declaraciones, pero cuando hay vidas de por medio, esta forma de actuar es una traición a todos los ciudadanos españoles fuera de nuestras fronteras, que ya saben nunca tendrán el apoyo de su gobierno ni vivos ni muertos.
Si en Francia dio la cara el presidente de la República, Francois Hollande, ¿de qué se esconde el, por desgracia, todavía presidente Mariano Rajoy?
Desde Las mentiras de Barajas, expresamos nuestras condolencias y solidaridad a los familiares de las víctimas. Descansen en paz.
ACCIDENTE AÉREO DE LA COMPAÑÍA TRANSASIA EN TAIWÁN
46 personas fallecieron tras estrellarse un avión de la compañía TransAsia Airways cuando realizaba un aterrizaje forzoso en la isla de Penghu, al oeste de Taiwán, el pasado 23 de julio a las 19:06 hora local. El avión taiwanés, un bimotor ATR 72-500 (72-212A) que llevaba 14 años en servicio y tenía capacidad para 70 pasajeros, había partido con retraso de Kaohsiung, en el sur de la isla, con 54 pasajeros y 4 miembros de la tripulación a bordo, y se estrelló cerca del aeropuerto de Magong, en Penghu (también conocida como Pescadores).
Tras un primer intento fallido de aterrizaje debido a la fuerte lluvia y la mala visibilidad, el piloto volvió a pedir autorización para la maniobra, pero la torre de control perdió contacto con la cabina cuando el aparato se encontraba a una altura de 100 metros, y fue tras frustrar el segundo intento cuando se estrelló contra dos edificios, en la localidad de Hushi. Antes del accidente la torre de control del Aeropuerto de Macong perdió contacto con el avión.
La causa del accidente fue el mal tiempo, consecuencia del paso del tifón Matmo por la zona, y que desde primeras horas de la mañana había provocado intensas lluvias y fuertes vientos de más de 100 km/h a su paso por Penghu. Según la compañía aérea, el piloto, de 60 años y el copiloto, de 39, acreditaban cada uno más de 20.000 horas de vuelo. No obstante, la Comisión de Investigación de la Seguridad Aérea taiwanesa, que ya ha recuperado una de las cajas negras del aparato, abrirá una investigación para determinar si el accidente se ha debido al mal tiempo, a un fallo mecánico o un error humano.
Se trata del primer accidente aéreo mortal de un avión de pasajeros de esta línea aérea, y el quinto de una compañía taiwanesa en los últimos 25 años. El más grave de ellos ocurrió en el aeropuerto japonés de Nagoya, cuando un aparato de la línea aérea China Airlines se estrelló y dejó 264 muertos, según recuerda la agencia de noticias taiwanesa.
TransAsia, fundada en 1951, cubre sobre todo rutas internas taiwanesas, aunque también cuenta con diversas rutas a otros destinos asiáticos, en países como Tailandia, Camboya o Japón.
Fuentes: El Mundo, El País, Aviation Safety Network.
Datos técnicos disponibles es posible consultarlos en ASN
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











