La seguridad aérea es de interés público y afecta a toda la sociedad (Javier Aguado del Moral)


In times of universal deceit, telling the truth becomes a revolutionary act (George Orwell)


Cuando el sabio señala la luna, el necio se queda mirando el dedo (Confucio)

martes, 7 de diciembre de 2010

ASÍ NO



Entre la complacencia o autocomplacencia y la flagelación o autoflagelación, se encuentra la crítica o autocrítica; y ahora, más que otras veces, es necesaria la crítica y la autocrítica. Por ello y después de un intenso debate en el equipo de Las mentiras de Barajas, con posiciones distantes y muy encontradas, decidimos escribir un artículo de opinión dejando a un lado las pasiones y exponiendo y expresando razones sobre opiniones y análisis de realidades.

Analizamos los hechos y la actuación de los distintos colectivos implicados, actores y espectadores: controladores, AENA, resto de colectivos del sector de la aviación comercial, gobierno, partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicales, medios de comunicación (distinguiendo entre audiovisuales y escritos), afectados directos, organizaciones de consumidores y ciudadanía en general.

En la búsqueda de un titular que recogiera todas las opiniones y sensibilidades más que la mera descripción de los hechos, y que decidimos dejar para el final una vez finalizado el artículo, coincidimos en que así no se hacen las cosas. Así no es el espejo en el que se reflejan razones, pasiones, hechos y la actuación de los implicados.

Fue en marzo de 1999 cuando se publica en el BOE el primer convenio colectivo de los controladores, en el que se establece una jornada laboral de 1200 horas anuales, la autorregulación de su trabajo, el compromiso de incremento de plantilla en función de las necesidades y las horas extras. Desde entonces y hasta ahora la plantilla de controladores se mantiene más o menos estable, a pesar de las previsiones y promesas de incremento de las mismas. Es la falta de controladores el origen del conflicto. El tráfico aéreo crece, se abren nuevos aeropuertos o se amplían los existentes, y incremento de la carga de trabajo se cubre con horas extraordinarias generosamente retribuidas. Según caducan los sucesivos acuerdos de prolongación de jornada, AENA y los sindicatos los prorrogan, al tiempo que se suceden pequeñas escaramuzas sin mayor trascendencia operativa y mediática, y que se solucionan con parches, como incrementos de horas extras y de productividad; entendiendo por productividad menos controladores para el mismo trabajo. Y así todos contentos, pero sin solucionar el problema principal: la plantilla permanece estable.

Los acontecimientos se precipitan cuando desde el gobierno se baraja la opción de privatizar AENA y a la vista de la ingente deuda que arrastra, consecuencia de un proceso de inversiones poco productivas en aeropuertos para satisfacer delirios autonomistas y sobre todo por la ampliación de los Aeropuertos de Madrid-Barajas y El Prat de Barcelona. De los 13.000 millones de euros declarados de deuda, 7.000 corresponden a la ampliación de Madrid-Barajas. Esta obra faraónica ha supuesto en términos operativos reales pasar de las 75 operaciones a la hora a las 90; todo un prodigio de incompetencia técnica y empresarial, porque las supuestamente declaradas 120 son un sueño inalcanzable si no quieren provocar un accidente de dimensiones bíblicas por los problemas declarados, y reconocidos por AENA, de interferencias entre pistas. A pesar de la deuda siguen adelante con nuevas obras y gastos de dudosa utilidad pública (como la reciente fiesta de inauguración de la nueva terminal en el Aeropuerto de Málaga).



A finales de 2009, acosado por la idea de la privatización, su incompetencia y la de sus antecesores desde 1999, el ministro Blanco, con su gran amigo el presidente de AENA, Juan Ignacio “Pato Donald” Lema Devesa, como ariete, comienza una campaña de acoso y desprestigio al colectivo de controladores al que tildan ante la opinión pública de privilegiado, insolidario, y todos los descalificativos imaginables en boca de un iletrado. Acusan a los controladores de ganar mucho, en tiempos de crisis, y boicotear las horas extras. El problema de fondo persiste: faltan controladores y los que hay tienen que sacar todo el trabajo adelante. Blanco lo soluciona ampliando la jornada laboral, reduciendo horas extras, convocando plazas exprés y amenazando con traer controladores extranjeros y militares.

Los controladores presionan y amenazan con una convocatoria de huelga. Tras realizar, desde el inicio, una campaña de comunicación tan ineficaz en la estrategia como incomprensible en el mensaje, se ponen a la opinión pública en contra, que les culpa de cualquier pequeño retraso o inconveniente. Situación que es aprovechada por AENA, las compañías aéreas y asociaciones empresariales para responsabilizar a los controladores de sus ineficiencias e incompetencias.

El año se acaba y con él la jornada decretada, lo que es poco inteligente y nada astutamente utilizado por los controladores para forzar un nuevo pulso al gobierno, que decreta una ampliación encubierta de la jornada laboral. La ecuación es sencilla: a más horas que trabajar, si el número de trabajadores permanece constante, entonces cada trabajador debe asumir más horas, por lo civil o lo militar. Los controladores responden con la baja y ausencia masiva de sus centros de trabajo, se cierra el espacio aéreo español en el inicio del puente de la Constitución y la Inmaculada y el caos se apodera de España.


El gobierno responde declarando el estado de alarma y se restablece el control aéreo. Se estima en unos 650.000 los usuarios afectados, otras tantas ilusiones rotas y un país entero en contra de un colectivo que desarrolla una actividad tan importante como poco reconocida socialmente.

La ciudadanía española sociológicamente sigue anclada en el siglo XIX y cuando las cosas se tuercen exige mano dura y medidas ejemplares, contra los excesos de los demás, y la actuación del ejército o las fuerzas de seguridad a las primeras de cambio. Esta propensión social es inherente al espíritu patrio y es la constatación de que percibimos el poder civil como estructuralmente incapaz. El poder civil emana de cada ciudadano, por lo que implícitamente reconocemos nuestra propia incapacidad para, como sociedad civil, llevar las riendas del país. Un ejemplo: La creación de la UME, la Unidad Militar de Emergencias, es la demostración fehaciente de que los medios profesionales civiles son incapaces de resolver situaciones de emergencia y por eso se recurre a los militares, por considerarlos mejor preparados y dispuestos. Lo que vemos como acierto es la constatación de un fracaso colectivo.

Hasta el jueves a los controladores sólo se les podía reprochar la defensa de sus condiciones laborales y, como indicamos antes, una campaña de comunicación tan ineficaz en la estrategia como incomprensible en el mensaje (por eso cuando hablan de seguridad casi nadie los cree.) Desde el viernes, calificativos aparte, han demostrado una insensatez de consecuencias muy graves. Sencillamente: No tenían ningún derecho a hacer lo que hicieron a la sociedad española.

Con una estrategia distinta se habrían ganado a la opinión pública y habrían derrotado a esos políticos a los que nadie pone firmes cuando faltan al trabajo. Ejemplos hay muchos: Hay colectivos que disfrutan de condiciones laborales distintas al común de los mortales: cuerpos de seguridad, bomberos, etc., y nadie los tacha de insolidarios y otras lindezas. Nadie se queja de lo que gana un futbolista; es más lo justifican por los ingresos que genera, ¿no generan los controladores ingentes ingresos? Banqueros, directivos, etc., a los que se retribuye por objetivos y beneficios empresariales; si aplicamos este criterio, ¿cuánto debería ganar un controlador? Sin embargo ante la opinión pública han quedado mal, muy mal.

Adicionalmente, esta crisis ha servido para constatar el bajo nivel del periodismo audiovisual en España. Las distintas cadenas de televisión llenaron las pantallas de debates y tertulias que vomitaban contra los controladores y el gobierno, según el signo ideológico de los debatientes, y entre los que no vimos a ningún controlador. Especialmente lamentable fue el linchamiento mediático a manos de usuarios afectados. Nunca he visto tal ensañamiento contra un colectivo profesional.

La prensa escrita tampoco obtiene mejor nota, especialmente en las editoriales en las que se pedía mano dura y dimisiones. Lo dicho: España, sociológicamente, está anclada en el siglo XIX.

¿Cuánto ganan estos periodistas? Seguro que mucho más que un controlador.



Y en la palestra políticos, representantes empresariales y sindicales, asociaciones de consumidores, etc. Espectáculo lamentable el de los políticos. La oposición de vacaciones en Lanzarote y los portavoces del gobierno acusando sin pruebas. ¿Qué hacía el representante de la CEOE exigiendo despidos a diestro y siniestro mientras mantienen a un delincuente como presidente? ¿Y los sindicatos de clase? ¿Acaso no recuerdan sus huelgas salvajes en los primeros años de la transición? El que esté libre de culpa que tire la primera piedra. Y alguno tuvo la osadía de pedir responsabilidad patrimonial a los controladores. Y si no les llega que les corten brazos y piernas. ¿Asumieron los transportistas que bloquearon las grandes ciudades alguna? ¿Asumen los políticos que gestionan el dinero público alguna?

AENA, ese nido de incompetentes e irresponsable. La ingente deuda que arrastra se debe en exclusiva a su errónea y política gestión empresarial. Sobre el Aeropuerto de Madrid-Barajas, cuya operación insegura muchos conocen y reconocen en privado, pero no se atreven a denunciar en público … Ya llevamos un accidente y 154 muertos, ¿cuántos accidentes son necesarios para que se haga algo al respecto? ¿7.000 Millones de Euros para ganar 15 operaciones a la hora? Los controladores lo tenían tan fácil que o no lo vieron o no se lo creyeron.

El resto de colectivos de la aviación comercial, perdedores en sus guerras contra AENA y la administración, se esconden y no hacen frente al enemigo común. Suponemos que responden con la misma moneda que a ellos les pagaron. La insolidaridad siempre tiene billete de vuelta.

Y a partir de ahora ¿qué? Con una opinión pública en contra, un gobierno y actores dispuestos a todo es la hora de la razón y la inteligencia para buscar el sustento, construir las formas y el mensaje y comunicarlo.

Entre posiciones encontradas hallamos un punto en común, si la seguridad es el argumento y el sustento, fácil lo tienen.



Y finalizo este artículo con la desazón y la esperanza de que nada volverá a ser como antes y, si las formas han fallado, más ha fallado el sustento de las mismas; porque con otras formas y otro sustento, la razón, con el reconocimiento de la ciudadanía, sí habría estado de parte de los controladores
.

9 comentarios:

Ricardo dijo...

Buen analisis, pero dos cosas: los c ontroladores no son solo los de Barajas, en este aeropuerto hay cien largos de 2000 en frecuencia, luego para una huelga no solo se puede alegar los problemas de seguridad de este aeropuerto, esto ha sido reiteradamente denunciado via aesa.

Otra cosa si en el aeropuerto con su mulltitud de trabajadores agrupados en colectivos y sindicados lo ven tan claro porque no convocan sus propias huelgas y hacen sus denuncias y apoyan abiertamente a los controladores y les defienden si ven que no son como les tildan unos delincuentes o poco menos?

Que esperais que os saquen las castañas del fuego? mientras estais tranquilamente en el anonimato total?

Faltan huevos?

Y tambien faltan para salir ahora a la calle a defender vuestros derechos y denunciar la tremenda injusticia sufrida y la inseguridad de barajas.

Porque no os plantais hasta que se vayan los militares que apuntan con pistolas a los controladores? Porque no sois responsables de vuestras ideas y palabras de una puta vez?

Anónimo dijo...

Una campaña mediática nunca será eficaz si la otra parte solo oye lo que le interesa. No "estaba tan fácil" . Nadie , nadie en este pais está dispuesto a escuchar atentamente los argumentos de los controladores...

JEH dijo...

En esencia de acuerdo, salvo en lo siguiente:

Todos sabemos sumar, y en AENA también a pesar de su manifiesta incompetencia. Hace mucho ya que se sabía que las horas se acababan, y con un cuadrante en la mano, solo era cuestión de echar unas cuentas... y preparar el terreno.

No ha sido la prepotencia o el saberse impunes lo que les ha llevado a tomar esa decisión a los controladores, así lo creo por que tampoco su situación era tan mala como para tomar esta decisión tan drástica antes del viernes. Ha sido precisamente la impotencia, la rabia que a cualquiera nos saldría desde dentro, ante un estado que prefiere recurrir a firmar reales decretos antes de reconocer que se ha equivocado ... por que se equivocaron, la contabilidad de horas incluía todo ... reconocido por el propio Lema. No es excusa, ya lo se, pero jamás en la historia de este país creo haber visto una maniobra orquestada de acoso y derribo a una profesión o un colectivo laboral desde las instancias públicas, echándolos a los pies de los caballo de esta manera.

No se puede decir que las horas empleadas en trabajos sindicales no son horas trabajadas, es un derecho sindical ganado, Ni tampoco decir que las bajas lo son ... es absurdo! Si así fuera,la tasa de natalidad entre las mujeres que trabajan descendería a cero.

No solo no reconocieron el error en el ministerio, sino que no pusieron remedio a tiempo y tuvimos que llegar a la semana previa al puente.

En mi opinión, no se puede echar una cerilla a un charco de gasolina ... y Blanco lo hizo a sabiendas de que podía pasar esto. Ha jugado a aprendiz de brujo y le ha explotado el caldero en la cara. Ha tenido que salir Rubalcaba en su defensa y poner en marcha el estado de alarma. Ellos también son responsables de lo que ocurrió el pasado viernes, también deberían de pagar por ello, no salir como los héroes de la película, por que no lo son.

Os recuerdo, que de un plumazo se ha borrado toda referencia al resto de medidas adoptadas en ese Consejo de Ministros, incluida la privatización de mas del 50% de AENA. Los empleados de AENA, a los que una semana antes Lema les aseguró que no perderían su condición de empleados públicos, se han visto estafados por el gobierno, y con un estado de alarma en vigor, no van a poder expresar su oposición mediante el derecho de huelga ... por ejemplo.

O es que los empleados de AENA vamos a ser los siguientes "privilegiados" del Ministro de Fomento tambien ?

FTF, Foro del Transporte y el Ferrocarril dijo...

En general, de acuerdo con el artº, pero no habéis hecho mención alguna al artº de FTF, Foro del Transporte y el Ferrocarril. Nosotros sí recogeremos el vuestro.

http://forodeltransporteyelferrocarril.blogspot.com/2010/12/rubalcaba-gestiona-la-crisis-provocada.html

Anónimo dijo...

Gracias por abrir los ojos a los Españoles. Tanto Aena como El Gobierno han provocado este caos aéreo y han querido poner a los controladores de cabeza de turco. Qué nos estarán ocultando?
Adelante a tod@s.

Anónimo dijo...

Pues os habéis saltado la verdadera razón por la cual este gobierno tuvo que meter mano al tema económico en Navegación Aérea, y por ello a los Controladores. Muy mal informados os veo.
En cuanto a la decisión ... bueno, yo no lo hubiera hecho así, pero si no esta, otra parecida. Sabéis de sobra que el derecho de huelga es sinónimo de pataleo si nombramos servicios mínimos del 200%.
Yo no se como reaccionaría si convoco una Huelga legal, y despues tengo que ver en la tele, sonriente, al impresentable de Pepiño diciendo que es la pataleta de los "privilegiados"

En cualquier caso la jugada es redonda AENA se ha privatizado ... sus empleados pierden la condición de empleados públicos con lo que eso conlleva ... y nadie se ha movido !

Pedro dijo...

Muy de acuerdo en todos los puntos que brillantemente expone el autor. Excepto en uno, en el que se equivoca de pe a pa. Ya nos gustaría al 95% de periodistas de este país ganar lo que gana un controlador. Con un sueldo medio de 1.500 euros, eso si uno tiene la suerte de tener un contrato, la comparación es evidente.

Por la seguridad en Barajas dijo...

Estimados amigos del Foro del transporte y del ferrocarril, perdonad pero no hemos hecho referencia a ningún artículo, en artículos venideros sí lo haremos, entre ellos el vuestro, que nos parece excelente.

Un saludo.

Por la seguridad en Barajas dijo...

Estimado Pedro,

nos referíamos a los periodistas y contertulios que salían en los debates, no a ese 95% que no pasa de mileurista.